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Éxodo

Si no me equivoco han pasado unas dos semanas desde que tuviera lugar el último rev de Crow. ¿Impresiones? Bueno, la primera (y que creo que ya lo comenté en su día) es que resulta menos estresante para mí y, lo más importante, me permite tiempo más que de sobra para prepararlo todo. No depender del trabajo que le has encomendado a alguien me procura menos quebraderos de cabeza.

La segunda es que me quedé con la sensación de que podría haber salido mejor. Ya. Ya sé que algunos pensarán ahora que eso lo digo siempre, pero en este caso es distinto. El rev estaba pensado para 11 pjs y 3 pnjs, así que sólo 7 jugadores en total para un día entero en vez de unas cuantas horas, se nota. Todos los participantes me dijeron que se lo habían pasado muy bien, y eso no lo discuto (o mejor, no quiero discutirlo :-P ), pero la sensación… El único consuelo que me queda es que para el siguiente, anunciado con más tiempo, eso deje de ser un problema.

Porque sí, habrá otro. De eso no tengo ninguna duda. También pequeñito y a la vieja usanza. Sin tener que pegarme porque la gente pague el albergue, sin discusiones con los otros organizadores… Además, comprobadísimo que la casita de El Peras es idónea para un evento de estas características. Si es que después del último vivo no nos quitan el chollo, claro. Yo creo que fuimos bastante… civilizados :-P

Ahora os dejo con un pequeño montaje que, finalmente, hemos subido al youtube. Son unas cuantas fotos y vídeos realizados por Germán durante el rev. Y sí. Esa cosa con lorzas y cuchillas es una servidora, por si alguien lo dudaba. Respecto a la interpretación… mejor lo dejamos, ¿vale? :-P

Looking For Group

No soy muy aficionada a los cómics. Tengo mi pequeña colección, por supuesto, pero en general, los adquiero con cuenta gotas. En estos momentos, por ejemplo, sólo tengo dos colecciones abiertas y porque se editan en España recogiendo varios números en tapa dura. Rising Stars de Straczynski y Fell, con guión de Warren Ellis y dibujado por el inimitable Ben Templesmith.

El primero no está mal. En realidad, más de lo mismo. Revisitar el mito del héroe con superpoderes y poco más. Pero como he empezado la colección, y para eso soy algo completista, pues ahí sigo aunque no haya nada nuevo que contar. La historia está bien contada, de hecho, y el look… muy americano, para qué engañarnos. No está mal, como digo. Entretiene, que es al fin y al cabo para lo que sirve.

El segundo está contado en plan novela negra y, aunque hace poco he descubierto que leer este género (novelas) no me satisface del todo, el guión y la estética engancha por sí solo. Creo que el tándem Ellis-Templesmith ha sido todo un acierto y ya me muerdo las uñas porque salga el segundo volumen. Cosa que con Rising Stars, por ejemplo, no me pasa.

Ayer, sin embargo, llegó el gran descubrimiento. Para variar, fue la señorita Marisa la que me guió hasta la luz. La mujer encuentratodo. El sábado me prestó Looking For Group y, aunque leer en inglés me suele tirar mu patrás, al ser cómic me dije: venga, le daremos un tiento. Y vaya qué tiento.

Como estoy preparando el rev para mañana, no pude ponerme con ello hasta ayer. ¿El resultado? ¡Quiero más! ¡Ne-ce-si-to más! Al principio, en las primeras páginas, pensé que era como El Señor de los Pardillos. Para quien no sepa de qué hablo, se trata de un cómic con un dibujo bastante cutrillo, pero que cumple su función de entretener a los frikis del rol, que ven en la historia situaciones que seguro han vivido durante alguna partida del D&D. Pero Looking For Group no es nada de eso, aunque es fácil caer al principio en ese error. Looking For Group es mucho más. Qué digo mucho más. Es mucho-mucho más. Entré en su web y… quiero todo lo que hay en la Tienda; quiero bajarme los wallpapers, todo. Richard es el puto amo. Richard is my Master now.

Si tenéis tiempo, echadle un vistazo. No os defraudará. En breve, supongo, haré mi pedido. Es lo que tiene que te dejen las cosas. Que luego queda feo quedárselas. Y de momento, para abrir boca, un vídeo del inigualable Richard. Y recordad estas palabras: For Love. For Peace. For Honor… For Pony!

Crecí en los 80

Esta mañana, al abrir el correo, me he encontrado esta perla en la bandeja de entrada. Me la ha enviado mi querida Irene… y mhe partío el ojete. Dios, qué malos fueron los ochenta… y cómo nos forjaron el carácter :-P

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OFF TOPIC: NO me conecto al msn. Llevo ya una semana que me levanto por las mañanas y veo unas cuantas ventanitas abiertas. Me dejo el ordenador encendido para que curre solo. Y parece ser que se siente mu solo porque se activa el msn sin que yo toque nada. No es que no quiera contestar. Es que NO TOI.

Rebuscando encontré

El otro día, mientras rebuscaba en la única caja de plástico que conservo del último rev de Crow, a la caza de algo que pudiera servir de atrezzo para el nuevo en el que estoy trabajando, encontré un papelito. Un papelito chorras, con cosas chorras, pero que al verlo y al leerlo no pude evitar sonreír con cierta añoranza.

Se trataba de la nota en la que los del albergue iban apuntando las bebidas que fuimos pidiendo a lo largo de todo aquel fin de semana. Recuerdo perfectamente que les dije “persona que os pida, persona que os paga en el acto”. “No te preocupes”, me dijeron. “Mejor lo apuntamos en una lista y que luego cada uno lo pague de golpe”. Sip. Ains… También recuerdo ahora mismo la cara de pasmo que se me puso cuando me entregaron la nota. ¿Os acordáis?

Me las vi y me las ingenié para descubrir quién coño era quién. El primero era fácil, of course. Amistad. Mira que no es complicado. Felicidad. Pero no. Amistad. Una compañera de instituto, en 1º de BUP, durante unos meses llegó a pensar que mi nombre era Maravillas. Y ya con esto… no puedo evitar pensar “mira que a la gente le gusta complicarse”.

¿Y lo del madelman? Ahora mismo no recuerdo si hablaban de Luingil o de Arnau. Y cuando leí Rubia y todos me insistísteis que se trataba de César… ya fue para fliparlo. Qué manera de complicarse la vida, por Dios.

Desplegué la nota, y ¿qué creéis que descubrí? ¡Que sois una panda de borrachuzos! No me extraña ahora que aquella noche creyera ver aparecer a “Oscar” por allí.

Sip. Qué tiempos aquellos. Y cómo me acuerdo de vosotros. Ains… Se os echará de menos en Éxodo, que lo sepais.

Hace poco, la casualidad hizo que descubriera un nuevo grupo. E Nomine. Vale, no es nuevo, tiene sus añitos. Los mismos que llevo yo desconectada del mundo de la música. Durante un tiempo, era mi niña quien me culturizaba musicalmente, y como le gusta de todo como a mí, pues tenía el suministro solucionado.

Pero no es de eso de lo que quiero hablar. Grupos alemanes que cantan en inglés hay porrón de ellos. Sin embargo, hay cierto tipo de música que, la verdad, prefiero que canten en su idioma. Rammstein, In Extremo… Es como Carmina Burana (también de por aquellas tierras) que acojona la mar de bien y luego la letra… no es para tanto. Pero el acojone… mola.

En mi caso, más que las letras en sí mismas, lo que me interesa es la emoción que me pueda transmitir la propia música. Ya. Ya sé que eso de no saber lo que cantas puede ser un asco. Pero como suele decir Germán en mis partidas de rol: Soy feliz en mi ignorancia.

Os paso ahora un montaje del Assassins Creed con música de E Nomine. El tipo que está hablando en alemán, sencillamente está recitando el padre nuestro, pero parece que diga “¡Arrepiéntete pecador o arderás en la hoguera! Voy a poner tus tripas en adobo. ¡Aleluya!”

Ains… cómo mola el alemán… para algunas cosas.

Pues sip. Mariconadas las justas. Si Mahoma no va a la montaña; la montaña va a Mahoma. Así que… ¿qué mejor forma de encontrar inspiración para seguir escribiendo sobre Crow que montar un modesto rol en vivo sobre este universo?

Y de golpe y porrazo, de un día para otro, surge UC-Crow: Éxodo. La premisa bien sencillita. Después de seis años de viaje por el UD, los que salieron por patas del UC, amenazado entonces por el mismísimo Apocalipsis, encuentran al fin un planeta en el que poder asentarse, fundar una colonia y empezar una nueva vida. Bienvenidos al nuevo mundo… o algo.

¿Para cuándo este evento? Del 15 al 17 de Agosto. ¿Dónde? En un pueblecito cerca de Santander. ¿Plazas? 14 (modestito). Sip. Tengo exactamente dos semanas para organizarlo todo. Así de masoca soy. Todo por mis jugadores… y por la inspiración, claro. Que no se nos olvide la inspiración. Pues ale. Ahí queda eso.

UC-Crow: Éxodo
Sí. Es la nave que os estáis imaginando, pero no encontré una mejor sin tener que retocar demasiado.

Desde hace poco más de una semana busco inspiración para seguir con mi novelita de Crow. No es que no sepa qué es lo que va a pasar. Nop. Eso lo tengo más que claro. El problema (algo bastante habitual en mí) es que necesito un empujón que me motive a seguir escribiendo. A veces, escuchar una canción que evoque imágenes poderosas, en plan videoclip, me basta. Otras, puede ser sólo una frase de algún libro que esté leyendo. Y otras veces puede ser, sencillamente, ver una película o una serie tipo space opera de esas que yo llamo “de universos oscuros” (sí, Star Wars y Star Trek totalmente descartadas).

Así pues, el viernes pasado empecé a revisar mi colección de DVDs y me topé con una selección un tanto escasa, pero bueno, algo se podía hacer. PitchBlack, Las Crónicas de Riddick (sin incluir Dark Fury), Fantasmas de Marte, Titan AE y Serenity (junto a la serie Firefly). La serie Farscape podría haber entrado en la tanda, peeero me resultaba demasiado extensa, además de que no me apetecía un pimiento ponerme con la primera temporada que es bochornosa como ella sola. Una lástima, sip.

Finalmente me decidí por Las Crónicas de Riddick en el formato Director’s Cut. No es que la película mejore ostensiblemente con esos quince minutos extra, pero sin duda explica unas cuantas cosas de la trama, además de darle algo más de profundidad. Sigue habiendo detalles en la película que me… chirrían con respecto a la anterior, como por ejemplo lo que yo llamo “el posado baratón”. Esa manía que tiene Riddick en esta entrega de quitarse las gafas protectoras cada dos por tres y poner cara de “mmm… qué interesante resulta todo esto”. Eso sí, no voy a entrar a discutir si, efectivamente, te quedas con la sensación de “este no es mi Richard; me lo han cambiado” ya que después de haber visto los extras de PitchBlack Edición de Coleccionista, entiendes ese aparente cambio.

Pero bueno, no me voy a extender analizando la película y comparándola con la anterior entrega. Sobre todo cuando quienes me conocen saben de sobra lo enamoradísima que estoy de ambas. Tampoco voy a tratar de justificar el porqué y más cuando las pegas que he oído sobre ella es que no es más que una peliculita sin mayor trascendencia. Bueno, señores, esa es la gracia. Descubrir un escenario majestuoso sólo para tus ojos (aunque mientras veía la peli, esta última vez, mi vena de diseñadora industrial no dejaba de preguntarse el coste de producción, tanto de recursos como de tiempos, que le había supuesto a los necromongers -necróferos, creo, en la versión castellana- llevar a cabo monumental obra cuya función parece más bien puramente estética que otra cosa. O, por ejemplo, pensaba lo putas que debieron pasarlas los obreros que construyeron la prisión Crematoria y cómo cojones se las ingeniaron para llevarla a cabo. Después de los millones que les debió de costar ¿la tienen medio abandonada y destinada a unos pobres infelices muertos de hambre?) y, por otro lado, entretenimiento puro y duro. Yo, la verdad, no veo nada malo en ello.

Una vez acabó la película y quedé satisfecha, como siempre, decidí ponerme con los extras que, hasta la fecha no me había molestado en echarles un vistazo. Así comprendí que lo que David Twohy había mostrado en esta película no es más que una pequeña parte, un rascón en la superficie, de lo que este hombre tiene en mente sobre este universo. Entiendes el… cambio de look. De un escenario austero y despiadado, a uno rico y próspero. Y, lo más importante y triste a la vez, quieres saber más, quieres que te cuenten más, quieres descubrir el Underverse (no sé ahora mismo cómo se tradujo en castellano), cómo es eso de que hay más ‘verses (¿cómo cojones traducirían en castellano este palabro, ahora que lo pienso?), si todos son humanos (porque lo son y lo dice claramente en la película y más aún en los extras -y tengo mis sospechas de que los Elementales de alguna manera también lo fueron), ¿qué motivó la diferenciación para que parezca que hablen de razas distintas? ¿La explicación será como la de la existencia de tres tipos mam’n en el UC, adaptados genéticamente para sobrevivir en los planetas que colonizaron? Y así, más y más preguntas que, desgraciadamente, no van a obtener respuesta. No en un futuro próximo. Y empiezo a sospechar que no en un periodo a medio-largo plazo.

Después de buscar información en internet y ver que en realidad sólo puedes frustrarte y esperar el milagro, me puse con la serie Firefly para poder enlazar cómodamente con Serenity. Al fin y al cabo ver a Riddick me aportó frustarción, no inspiración para seguir escribiendo lo mío. Pero, ay amigo, ¿qué pasó al ver la serie Firefly? ¿Llegaron las ganas de seguir escribiendo? No. La frustración aumentó hasta rozar el cabreo. El último capítulo de la serie se iba acercando y sólo iba a obtener el consuelo de una película de regalo. Oh, sí, hay unos cuantos cómics por ahí. Uh, uh. Me regalaron el juego de rol, uh, uh. Mmm… ¿cómo decirlo? Veamos… ¡Vaya mierda!

Me han… o mejor dicho, nos han robado. No quiero montarme mis propias historias sobre estos mundos, su trasfondo; no quiero especular. Quiero que el cuentacuentos acabe de contar su historia y luego ya fantasearé con lo que venga después. Eso mismo pasó con Star Wars, ¿no? La historia se completó y a ella le siguieron porrón de libros. Puedo llegar a entender los motivos. Entiendo incluso que los creadores no nos den pildorillas con nuevos datos por si suena la flauta y pueden seguir contando su cuento y ganar pasta por ello. Sí, lo sé, lo entiendo. Pero como consumidora y adicta de píldoras de universos oscuros, me fastidia que el camello me corte el suministro de golpe y porrazo. “Es que no gano el suficiente dinero”, me dice él. Tú lo que eres es un ío puta y un mal camello, punto. Pero a él no le importa, claro. Tiene más pildorillas de más colores y sabe que más tarde o más temprano volverás a su punto de venta. ¿Y qué hago yo mientras tanto? Pasar como pueda el mono, claro, mientras balbuceo “me han robado, me han robado”.

Bueno, puedo decir que aún me queda Crow, el UC, el UD. Mis jugadores se han encargado de hacerlo crecer, de darle profundidad durante todos estos años para que incluso me permitan contemplarlo como una “espectadora” más. Pero no es lo mismo. Pildorillas sucedáneas. Y más sin un Gus para rebatirme mi propio universo… pierde su gracia :-P

El sábado pasado dirigí una nueva partida de Crow con mis incodicionales jugadores astures. Algunos de ellos consiguen sorprenderme hasta límites insospechados. Me mandan informes de misión después de las partidas, se pegan el curro de pasar las fichas a excel, entre partida y partida se preocupan por que sus personajes sigan currando y averiguando cosas y ya, lo que acabó de arrebatarme el corazón, el kit de rol que se construyó Germán con sus manitas. Un kit que merece una entrada en este blog.

He aquí una solitaria caja.
¿Qué misterios contendrá en su interior?

*
Nada más quitar la tapa… Oooh…
Una buena provisión de lápices y gomas de borrar.
No más esperar a que un compañero acabe de apuntarse sus PXs para poder apuntarte los tuyos. Por fin puedes pensar con calma dónde repartirte les puntos sin oír cada dos por tres “¿Alguien me puede pasar un lapiz ya, por favor?”

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¿Y si retiramos la siguiente tapa?
¡TACHÁN!
Tampoco va a hacer falta que le preguntes a tu compañero por enésima vez cuál era el nombre de su personaje y la raza, y que éste te responda de mala gana “tío, que llevamos un año jugando con los mismos personajes, ya te vale”.

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Pero no se retiren. Aún hay más.
Más gomas para que nadie se pegue por ellas, papeles de varios tamaños y colores para que el máster pueda enviarte notitas… o tú se las pases al máster. Y por supuesto… dados. Dados a porrillo para dejar de gorroneárselos al máster.

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He aquí al completo, el Kit del buen jugador de rol.

Con detalles de este tipo, ¿cómo no me van a dar ternurilla mis jugadores? ¿Cómo no los voy a tratar bien? Más tarde o más temprano, tienden luego a petarme el universo (como ha sido el caso de la última partida, aunque ellos aún no lo saben), pero en el fondo… quién soy yo para impedírselo :-P

Red Hot Chili Pipers

Me lo perdí. Me perdí el concierto del año pasado en Avilés y me perdí también el de este año. ¿Por qué? Porque soy así de idiota, qué le vamos a hacer :-(
Que ¿quiénes son esos? Mejor os dejo una muestra. Pero el próximo año… ni de coña lo dejo pasar, ¡por Tutatis!

Qué grande es Whedon

Mientras trataba de desconectar un poco y me pasaba por blogs tan interesantes como Plutón Verbenero (donde Álex de la Iglesia cuenta el día a día en el rodaje de la sitcom de CF en la que está trabajando -y que no puedo evitar leer tarareando la canción de Def Con Dos, Acción Mutante, ¿por qué será?), me he encontrado con… ¡Tachán!

La nueva serie de Joss Whedon exclusiva para internet. Sólo puedo decir una cosa:

Qué grande es Whedon.
Qué grande es el jodío.

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